Va a ser una Nochevieja muy especial para la familia Echaurren. Todos lo sabemos. Ya sabéis que nunca desvelamos el menú, pero este año con él rendiremos homenaje a una ausencia que seguro seguro va a estar muy presente en nuestros corazones. ¿Queréis conocer un poco de historia de nuestro Cotillón? Francis Paniego nos la cuenta:

“En Echaurren celebramos la noche de fin de año desde el año 1973, año en que se inauguró la estación de esquí de Valdezcaray y mi padres se animaron a hacer una cena cotillón. No hubo mucho éxito aquel año, pero poco a poco comenzó a correrse la voz y a venir más gente.”

“Hoy en día podemos decir que es un éxito. El comedor se llena de un año para otro prácticamente con las mismas familias de siempre y son pocas las plazas que quedan disponibles a partir de finales de octubre. Es bonito ver en muchas mesas, varias generaciones de clientes. Algunos de ellos, de hecho, solo conocen haber celebrado la noche vieja en Echaurren.”

“Cada año el menú es sorpresa. La cena de Nochevieja nos sirve para testar algunos platos que luego podrían formar parte de la carta al año siguiente. Este año va ser especial, nuestra madre, que era el alma mater de la casa, falleció en agosto pasado y queremos rendirle un pequeño homenaje a través del menú de Fin de Año. Por ese motivo hemos estado trabajando en ese sentido sobre algunas de las recetas más icónicas de la su cocina.  No para transformarlas, que no lo necesitan en absoluto, sino para resaltar la excelencia de su sencillez y revindicar la cocina tradicional y sencilla como un auténtico lujo, digno de la cena más importante del año.”

Tenéis las recetas de estos platos en nuestro blog.

 

Con esta foto, recuerdo del pasado año, os deseamos a todos ¡FELIZ AÑO NUEVO!