Tardará en olvidarse Madrid Fusión 2019. Al menos en La Rioja. Su gastronomía ha conseguido hacerse notar en el prestigioso congreso a base de talento y unas notas de solidaridad.

Estos son algunos de sus hitos

· El primer día de Congreso, a eso de las 16:30 horas, Pol Contreras, repostero y Jefe de Taller de los restaurantes del Hotel Echaurren Realis & Châteaux de Ezcaray, se hacía con el Premio al Mejor Repostero Revelación de Restaurante con un postre basado en la casquería: Helado de Manteca de Cerdo Ibérico, con cortezas de cerdo sobre un jugo de limón y miel.

· Fernando Sáenz y Angelines González de DellaSera y Obrador Grate, acudieron por tercera vez a presentar una ponencia a Madrid Fusión: La Viña Helada, un recorrido por helados elaborados por lo que se podrían denominar ‘deshechos’ de la elaboración del vino. Pasas, lías, hollejos, astillas de las duelas de las barricas… nuevas bases para la elaboración de sus helados, que además fueron el postre de la propuesta gastronómica de la sala VIP durante los tres días que duró el congreso.

· Las hermanas Loro, de La Posada del Arriero de Sorzano, Divina Croqueta en la calle San Agustín de Logroño, y el espacio gastronómico Deleitarioja participaron en Saborea España ofreciendo en representación del Ayuntamiento de Logroño en días sucesivos una tartaleta de queso camerano con reducción de vino de Rioja; croqueta desestructurada de rabo de toro al crianza de Rioja y ensaladilla rusa de trucha riojana ahumada.

· Pau Iborra, de La Vieja Bodega de Casalarreina, ganó el II Concurso de Tapas Negrini con su recreación de la Parmegiana italiana, elaborado con berenjena, albahaca, tomate y parmesano, ingredientes a los que añadió su toque y presentación especial.

· Una de las ponencias más esperadas fue la de Ángel León, tres estrellas Michelin en Aponiente en El Puerto de Santa María. El cocinero gaditano le ha dado una vuelta de tuerca a la cocina a sal, investigación en le ha colaborado de manera decisiva David Chamorro, cocinero formado en la Escuela de Hostelería de Santo Domingo y en los fogones del Echaurren. Mirad aquí cómo se cocinará a la sal en Aponiente a partir de este verano.

LA TRUFA SOLIDARIA y EL COMANDO RIOJA

Y, de repente, una fotografía lo cambia todo. David Chamorro se acerca al lugar en que un grupo de riojanos (Pol Contreras, Angelines González, Fernando Sáenz, el periodista Pablo García Mancha y Francis Paniego) escuchan a Ángel León. David hace una foto al desde entonces autodenominado Comando Rioja, que horas después protagonizaría otra acción que ha colocado a la gastronomía riojana en boca de todos los presentes en Madrid Fusión.

Fernando Saénz (Heladería Della Sera), Lorenzo Cañas (La Merced), Ignacio Echapresto (Venta Moncalvillo), Iñaki Murúa y Carolina Sánchez (Íkaro) y Francis Paniego (Echaurren), pagaron 4.000 euros en la subasta solidaria de una trufa negra de Soria con el objetivo de utilizarla en una cena solidaria a beneficio de la Cocina Económica de Logroño. La acción era ya de por sí solidaria puesto que la recaudación de la subasta de las dos trufas negras de Soria (9.100 euros, en total) también se destina a fines benéficos.

La idea surgió de la cabeza de Fernando Sáenz, quien según cuenta en declaraciones a Nuevecuatrouno «en la víspera de viajar a Madrid se me ocurrió la idea de pujar por una trufa. La cantidad siempre es elevada y se me ocurrió llamar a estos cinco [Cañas, Echapresto, Paniego, Murúa y Sánchez]. Preparé un grupo de WhatsApp. La historia era pujar y hacernos con ella, traer la trufa a Logroño y hacer con ella una cena solidaria. Todo lo que se recaude. que ya de por sí lo que se recauda en la subasta es solidario, será en beneficio de la Cocina Económica. No quisimos contar nada antes para no vender humo y para no darle pistas al cocinero italiano, que se la lleva siempre.  Aunque, al peso, salió más cara la nuestra”.

“Somos pocos, pero hemos dado guerra todos los días”, sigue diciendo Fernando Sáenz al medio digital riojano. “Allí acudimos por nuestros propios medios, como el Íkaro, que aprovecharon sus días de descanso”. Su reflexión es clara: “Es un esfuerzo que merece la pena porque permite que La Rioja brille por sí misma”. Lo mismo opina Paniego: “Todo, los premios, las ponencias, la trufa, es una forma de llamar la atención, sin amparo de ningún tipo. La promoción más barata para La Rioja”.

¿Y el Comando Rioja?  “Estábamos todos sentados viendo la ponencia de Ángel León, de Aponiente, y apareció el niño, David Chamorro, que trabaja con Ángel León. Un riojano que trabaja al máximo nivel”. Y ahí fue cuando surgió la idea:  “Vamos a hacernos una foto: El comando Rioja”.

“Es bonito, ejemplar, y hay que disfrutar esa cordialidad entre los cocineros”, dice Francis. “No es ningún postureo. Unidos podemos hacer mucho más para que nuestra Comunidad sea más importante. ¿Las claves? El trabajo en equipo. Compartir. Ser sinceros unos con otros. Preguntar y ayudar. Nosotros queremos poner el granito de arena desde la gastronomía para hacer una región mejor. Creo que es un afán digno y una ilusión que se está haciendo con Félix, Íkaro, Echapresto… y otra mucha gente que no tiene tanto reconocimiento, pero que lo hace muy bien. Citaría muchos, porque La Rioja es una tierra que se come muy bien”.